Desde un pequeño taller en Coalcomán, Michoacán, hasta los escenarios de Hollywood y Nashville, Manuel Cuevas convirtió el bordado, el color y la sastrería en herramientas para construir identidades. Elvis Presley, Johnny Cash, Dolly Parton, Bob Dylan, Juan Gabriel y varias generaciones de músicos encontraron en sus diseños una forma de hacerse inolvidables.