Moldeadas en azúcar y adornadas a mano, estas pequeñas piezas reúnen la destreza de la dulcería mexicana y el humor con el que celebramos a nuestros muertos.
Una resina de uso ceremonial atraviesa siglos de vida en México: su humo acompaña la celebración de los muertos y transforma el espacio donde los recordamos.
Con relojes de sol realizados en bronce, aluminio y madera, el diseñador uruguayo Rodrigo García propone una reflexión sobre la velocidad cotidiana y el tiempo que dedicamos a vivir.
Entre delineados, flores y contrastes, el maquillaje de catrina lleva una figura de la gráfica mexicana a la intimidad del rostro. Cada interpretación participa de una celebración en la que conviven el recuerdo, la belleza y el humor.
La naturaleza reúne tonos que rara vez imaginamos juntos. Observar sus encuentros puede ampliar nuestro gusto y devolverle a la mirada el placer de la sorpresa.
Suspendido sobre calles, patios y altares, el papel picado anuncia las fechas que importan. Entre sus formas también se sostiene el trabajo de familias artesanas que dan continuidad a una de las expresiones más reconocibles de la celebración mexicana.
El henequén y las formas del cordel ofrecen una lectura de Lazos, de TANE, desde la cultura material: los objetos cotidianos, su construcción y las historias que adquieren al convertirse en joyas.
La clausura del primer capítulo de Casa Abierta, en la Riviera Maya, invita a pensar en los encuentros que propicia el arte fuera de los recintos de exhibición habituales. Las piezas de Colección Serpentina y Prince Láuder plantearon dos maneras de transformar lo cotidiano: trabajar el papel y recomponer las imágenes.
Librerías con bar, sesiones de escucha y encuentros alrededor de los libros dibujan una escena cultural en México donde compartir el espacio forma parte de la experiencia.