El corazón de la ofrenda
Una resina de uso ceremonial atraviesa siglos de vida en México: su humo acompaña la celebración de los muertos y transforma el espacio donde los recordamos.
Moldeadas en azúcar y adornadas a mano, estas pequeñas piezas reúnen la destreza de la dulcería mexicana y el humor con el que celebramos a nuestros muertos.
Una resina de uso ceremonial atraviesa siglos de vida en México: su humo acompaña la celebración de los muertos y transforma el espacio donde los recordamos.
El antiguo Palacio Municipal se convierte en el MACAAM, un museo que reúne arte contemporáneo, cine y experimentación sonora entre muros del siglo XVIII.
Entre flores, velas y alimentos, el altar de muertos expresa una forma de hospitalidad: recibir a quienes siguen teniendo un lugar en nuestra vida.