Cuando la casa también es una obra de arte
Jardines, estudios, arquitectura y objetos cotidianos: las casas de algunos artistas permiten descubrir cómo su mirada también transformó los espacios que habitaron.
Desde el siglo XIX, generaciones de mujeres han retirado, contado y entrelazado los hilos de una tela hasta convertir sus espacios vacíos en encajes. En Aguascalientes, y especialmente en Calvillo, el deshilado permanece como una forma de memoria, sustento e identidad colectiva.
Jardines, estudios, arquitectura y objetos cotidianos: las casas de algunos artistas permiten descubrir cómo su mirada también transformó los espacios que habitaron.
Durante una de las noches de Rosalía en Ciudad de México, la cantante sinaloense Kenia Os subió al escenario para protagonizar un encuentro atravesado por la música, la moda y una alianza cultural que cruza geografías.
La artista japonesa murió a los 97 años después de dedicar más de siete décadas a construir un universo propio. Sus puntos, espejos, redes y calabazas transformaron nuestra relación con el espacio y demostraron que una obsesión íntima podía alcanzar dimensiones universales.