Foto: Audemars Piguet.

Elisa Valdivia

Elegir el rostro de una campaña también implica elegir los valores que una firma desea proyectar. En la alta relojería, una industria históricamente vinculada con códigos masculinos de prestigio y poder, la presencia de Serena Williams adquiere una dimensión especial, la de colocar al frente a una mujer cuya relevancia fue construida mediante el talento, la disciplina y una capacidad sostenida para modificar las reglas de los espacios que ocupa.

Audemars Piguet presenta el Royal Oak Cronógrafo Automático «Serena Williams», una edición limitada desarrollada junto con la tenista, empresaria y productora estadounidense. La colaboración prolonga una relación de aproximadamente una década y traduce algunos de los rasgos asociados con Williams —potencia, precisión y resistencia— al lenguaje material del reloj.

Foto: Audemars Piguet.

Con 23 títulos individuales de Grand Slam y cuatro medallas olímpicas de oro, Serena Williams es una de las deportistas decisivas de la era contemporánea. Su trayectoria también permitió discutir asuntos que durante años permanecieron relegados dentro del deporte profesional: la desigualdad salarial, el racismo, la maternidad y el derecho de las mujeres a ejercer la ambición sin reducir su identidad para hacerla aceptable.

Foto: Audemars Piguet.

Su influencia se extiende ahora a la producción audiovisual y la inversión. En 2023 fundó Nine Two Six Productions, enfocada en impulsar voces femeninas y diversas; a través de Serena Ventures, creada en 2017, ha invertido en decenas de empresas. Estas facetas explican por qué su participación en la campaña rebasa el recurso habitual de asociar una celebridad con un objeto de lujo. Williams representa una concepción contemporánea del éxito, definida por la capacidad de abrir caminos y utilizar la visibilidad para ensanchar el acceso de otras personas.

Foto: Audemars Piguet.
Foto: Audemars Piguet.
Foto: Audemars Piguet.

El reloj parte de esa lectura. Su caja de 38 milímetros, junto con el bisel, la corona, los pulsadores y el brazalete integrado, está realizada en cerámica blanca: un material resistente cuya dureza exige gran precisión durante el trabajo y acabado de cada componente. La esfera de nácar rosa introduce un contraste cromático, mientras las agujas e índices de oro, la fecha situada entre las cuatro y las cinco horas y una correa adicional de caucho rosa completan la composición.

En su interior se encuentra el Calibre 6401, un movimiento cronógrafo automático integrado presentado en 2026. Cuenta con rueda de pilares, embrague vertical patentado, frecuencia de 4 Hz y una reserva de marcha mínima de 55 horas. El mecanismo puede observarse a través del fondo de zafiro, donde también aparece la inscripción que identifica la producción limitada a 500 piezas.

Foto: Audemars Piguet.
Foto: Audemars Piguet.

Desde su lanzamiento en 1997, el Royal Oak Cronógrafo ha desarrollado una relación constante con el deporte y con figuras como Sachin Tendulkar y Lionel Messi. La edición dedicada a Williams introduce una lectura necesaria en esa genealogía: las mujeres pueden encabezar los relatos de rendimiento, autoridad técnica y excelencia sobre los que se sostiene la relojería de alto nivel.

La representación adquiere verdadero sentido cuando reconoce trayectorias capaces de cuestionar estructuras y ampliar referentes. Que una figura como Serena Williams ocupe el centro de una campaña internacional de Audemars Piguet habla del lugar que conquistó, pero también del perfil de mujeres que las grandes firmas comienzan a elegir para expresar poder, influencia y futuro.


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