
Karla Álvarez
Mérida es uno de esos sitios a los que el corazón desea volver o visitar por vez primera, a veces basta recordar una conversación en la plaza, la primera cucharada de un sorbete o una caminata que se prolongó hasta encontrar música. Para recorrerla en 24 horas, conviene dejar espacio a esas pequeñas demoras: sentarse, mirar una fachada, entrar a un patio. Este itinerario comienza un sábado por la mañana y termina al día siguiente, cuando el centro vuelve a llenarse de gente.
11:00 h. Paseo de Montejo, cámara en mano
Salimos del hotel boutique Rosas & Xocolate, sobre Paseo de Montejo. Su arquitectura restaurada ofrece una primera aproximación a las casonas de la avenida y a las distintas maneras de habitarlas hoy.

El paseo pide atención a los detalles: balcones, puertas, rejas, sombras que cambian sobre los muros. Quienes disfrutan la fotografía encontrarán motivos para mantener la cámara fuera de su estuche. Vale la pena caminar despacio y mirar también lo que ocurre alrededor de los edificios.

La siguiente parada es Casa T’HŌ, una casa conceptual que reúne moda, arte, accesorios y objetos de diseño mexicano. Recorrer sus espacios permite reconocer materiales, formas y propuestas de autores distintos dentro de una misma dirección. Sus showrooms abren todos los días, de 10:00 a 21:00 horas.


14:00 h. Una mesa en Micaela
En la calle 47, Micaela Mar & Leña propone la pausa para comer. El restaurante articula su relato alrededor de la cocina y el cuidado de una nana; la carta, los cocteles, los vinos y los mezcales forman parte de esa idea de hospitalidad. Reservar ayuda a darle al almuerzo el tiempo que merece antes de retomar el recorrido.

16:30 h. El centro y una conversación frente a frente
La tarde continúa hacia el centro, entre plazas y tiendas de objetos yucatecos. Al elegir una pieza, preguntar por su procedencia, sus materiales y quién la hizo vuelve la compra una oportunidad para conocer el trabajo que la sostiene.

Después, toca sentarse en las sillas confidentes: dos asientos orientados en sentidos opuestos que acercan los rostros y favorecen la conversación. Su diseño propone una pausa concreta en medio del paseo.
Para refrescarse, la Dulcería y Sorbetería Colón tiene sucursales tanto en el centro como en Paseo de Montejo. Un sorbete permite continuar la tarde con otro ritmo: cuchara en mano y un rato para mirar pasar a la gente.

20:00 h. La cultura sale a la calle
La oferta cultural gratuita es una de las razones para organizar la visita alrededor del fin de semana. Los sábados, la Noche Mexicana reúne música y danza en el Remate de Paseo de Montejo, de 20:00 a 22:00 horas. Otra opción es la representación del juego de pelota maya, Pok Ta Pok, programada a las 20:00 en los bajos del Palacio Municipal. Conviene elegir una de las dos y dedicarle tiempo.
Ese encuentro público se sostiene toda la semana: los lunes hay Vaquería Yucateca; los martes, trova en el Olimpo y Remembranzas Musicales en Santiago; los miércoles, Diálogos del Conquistador; y los jueves, Serenata de Santa Lucía. Son actividades gratuitas que permiten acercarse a expresiones culturales locales junto con quienes viven en la ciudad.

21:30 h. Santa Lucía, marquesitas y música
El parque de Santa Lucía y sus restaurantes ofrecen opciones para cenar y prolongar el paseo. El postre puede encontrarse en un carrito de marquesitas: la preparación sobre la plancha, el crujido de la masa y el queso de bola forman parte de la escena nocturna.
Para cerrar, Dzalbay reúne jazz, blues y coctelería. La elección de la noche dependerá de su cartelera: vale la pena consultar quién toca antes de llegar y hacer de la música la última parada.

11:00 h del domingo. Volver a la plaza
Las 24 horas terminan en la Plaza Grande, donde Mérida en Domingo inicia su programación artística a las 11:00, en los bajos del Palacio Municipal. La música y el movimiento de la plaza dan una última razón para quedarse un poco más.
Antes de la visita, consulta la cartelera municipal para confirmar horarios y sedes.