Foto: Archivo T México.

Karla Álvarez

Entrar a una casa habitada despierta una curiosidad particular. Cada habitación tiene una función, una intimidad y una manera de recibirnos. En Proyecto Explanada, esa familiaridad acompañaba el encuentro con las obras: recorríamos una residencia cuya vida doméstica seguía presente, mientras dieciocho galerías proponían otras formas de ocuparla y mirarla.

Foto: Archivo T México.
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Celebrada del 7 al 10 de octubre en Lomas de Chapultepec, la primera edición de esta iniciativa convirtió una casa construida en 1960 en una experiencia de exhibición envolvente. La arquitectura conducía el recorrido. Pasar de un espacio a otro modificaba la cercanía con las piezas y el tiempo que les dedicábamos. Había algo emocionante en descubrir cómo una obra podía encontrar su lugar dentro de una habitación y, desde allí, cambiar nuestra percepción del conjunto.

El cuarto de lavandería condensaba ese efecto, un espacio asociado con las tareas que sostienen la vida diaria se volvía un escenario especialmente acertado para las obras seleccionadas. Su función doméstica añadía una capa a la experiencia: mirar arte allí implicaba reconocer también el lugar, detenerse en una parte de la casa que habitualmente atravesamos con otros propósitos. La elección tenía sensibilidad y una dosis de sorpresa.

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Ese fue uno de los aciertos del recorrido curatorial: permitir que la casa participara. La relación entre las piezas y los espacios producía encuentros que invitaban a quedarse, volver la mirada y descubrir una afinidad inesperada. El encanto de la propuesta estaba en esa atención a la escala doméstica, en la posibilidad de acercarse al arte desde una experiencia reconocible.

Foto: Archivo T México.
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Reunir a dieciocho galerías bajo un mismo techo también daba forma a una colaboración poco habitual. Participaron espacios de distintas trayectorias, entre ellos kurimanzutto, Labor, LLANO, OMR, Proyectos Monclova, Peana y Travesía Cuatro. La convivencia permitía recorrer sus propuestas dentro de una misma continuidad arquitectónica, con las transiciones y particularidades que ofrece una vivienda.

Foto: Archivo T México.
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Proyecto Explanada recuperó el impulso de Casa Versalles, la iniciativa autogestionada que estas galerías organizaron en 2020 ante la cancelación de ferias internacionales. Ahora, con vocación de convertirse en una cita anual, el proyecto busca estrechar la relación con el coleccionismo local. Su formato ofrece una perspectiva sugerente sobre ese vínculo: dentro de una casa, las obras pueden imaginarse como parte de la vida cotidiana, acompañando sus ritmos y transformaciones.

Foto: Archivo T México.
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También queda una pregunta sobre el alcance de estos encuentros: cómo convertir la colaboración entre galerías y coleccionistas en un impulso sostenido para la escena artística mexicana. Explanada ensayó una respuesta desde la proximidad. Al terminar el recorrido, permanecía la impresión de haber descubierto una casa a través del arte y de haber mirado las obras con la atención que despierta entrar, por primera vez, en la intimidad de un lugar.


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