
Redacción T México
En Casa Macahuite, la sombra define el espacio de reunión. Una pérgola central une dos volúmenes de concreto y cubre la terraza donde transcurre buena parte de la vida cotidiana. Este intervalo abierto al paisaje concentra la propuesta de Studio Font, hacer del clima una condición para proyectar y habitar.



La estructura participa también de los usos domésticos. Una barra de concreto atraviesa la cocina de muro a muro; el mismo material forma las bases de los sofás y las piezas de los baños. La madera de parota y los textiles introducen otras temperaturas y texturas en el contacto con el cuerpo.


El acceso por un antiguo puente obligó a transportar materiales en vehículos ligeros y a preparar el concreto en obra. El constructor Efraín Salinas Ríos y los trabajadores locales hicieron posible esa adaptación a las condiciones del sitio, como siempre ellos: los héroes de la materialización.
Con generación fotovoltaica, calentamiento termosolar y tratamiento de aguas para riego, la casa opera fuera de red. Su relevancia arquitectónica reside en la coherencia entre esas decisiones, la forma de sostener el edificio, administrar sus recursos y abrirlo al aire constituye una misma manera de entender la vida junto al mar.