
Redacción T Magazine México
En la cocina de Lucho Martínez hay una precisión que no busca imponerse, se deja ver en la manera en que cada elemento ocupa su lugar. La técnica aparece limpia, sin exceso, sostenida por una relación constante con el origen veracruzano, un territorio que no se vuelve referencia lejana, permanece activo en cada decisión.
Martínez entiende el tiempo como parte del proceso. La evolución que avanza con una lógica interna que privilegia el oficio, la atención al detalle y la experiencia completa alrededor de la mesa. Su cocina se reconoce directa, sensible, con una claridad que evita el artificio y permite que el producto conserve su presencia.


En 2018 abrió Em, su primer proyecto. Desde entonces, el restaurante ha transitado una transformación constante hasta consolidar una identidad propia. En 2024 recibió su primera Estrella Michelin y se integró a la lista Latin America’s 50 Best Restaurants, situándose dentro de una conversación internacional que observa con atención la cocina mexicana contemporánea.
El recorrido de Martínez en la Ciudad de México incluye otros espacios que amplían su lenguaje. Martínez, recomendado por Michelin desde 2024, Ultramarinos con reconocimiento Bib Gourmand y Café Tormenta, enfocado en café veracruzano, trazan una red de proyectos donde la materia prima y el cuidado del proceso mantienen un mismo pulso.


A esta estructura se suma Friends & Family, un estudio creativo que extiende su práctica hacia lo editorial y el storytelling. Desde ahí, documenta la vida detrás de la hospitalidad, un registro que convierte la cocina en un archivo vivo, en una forma de pensamiento que se construye desde la experiencia.