
Samantha Villanueva
Elegir una planta comienza con una pregunta sobre el lugar que ocupará: cuánta luz recibe, cómo circula el aire, cuánto espacio tiene para crecer. Después viene el recipiente, una pieza cuya forma, material y drenaje participan en esa relación entre la vegetación y la casa. En una maceta coinciden decisiones estéticas y necesidades biológicas; de ese equilibrio depende buena parte de lo que sucede después.
Ese cruce da sentido a Vivero Boutique, el encuentro organizado por Festival de Macetas que llega a Galería Alterna del 16 al 18 de octubre. Impulsado por Carla Hernández y Selene Patlán, el proyecto reúne plantas, sustratos, especies nativas y piezas de distintos talleres, con una propuesta orientada a conocer las condiciones de cultivo antes de comprar.

La presencia de vegetación en los espacios habitados tiene una historia extensa en México. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) documenta la importancia de las plantas ornamentales en los jardines del México prehispánico, entre ellos los de Chapultepec, donde se cultivaron ahuehuetes y otras especies de ornato. La jardinería forma parte de una relación cultural con las plantas que comprende conocimientos sobre su crecimiento, sus usos y su valor estético.

En el ámbito doméstico, esa relación también pasa por quienes producen los objetos que la hacen posible. Entre los participantes de Vivero Boutique se encuentra 1050° Cooperativa, que articula el trabajo de alfareras y alfareros mediante el diseño participativo y la economía solidaria. Su presencia abre una lectura de la cerámica vinculada con las comunidades productoras, sus técnicas y las condiciones en que circula su trabajo.

El encuentro contará también con los artesanos David Hernández, Florencia Ocampo, Ilcia Hernández e Isaac García, además de proyectos como Estudio Fangoso, Eje Cinco, Endaró y Dealer de Macetas. Esta convivencia permite observar el recipiente como un objeto de diseño: su proporción dialoga con la planta, su superficie interviene en el espacio y su elaboración remite a decisiones materiales concretas.

La selección vegetal plantea otra conversación relevante. Conabio recomienda utilizar preferentemente plantas nativas de la región en los jardines para polinizadores, pues pueden proporcionar alimento y refugio a estos animales. Incorporar vegetación a un patio o una terraza exige, por tanto, atender su procedencia, sus necesidades y las relaciones que puede establecer con el entorno.

Bajo ese criterio, el interés de una propuesta como Vivero Boutique depende también de la información que acompaña cada ejemplar: identificar la especie, explicar sus cuidados y orientar su ubicación convierte la compra en una decisión con posibilidades de durar.
En paralelo, Galería Alterna presentará una exposición individual de Beatriz Simón y la colectiva Mirror, con obra de Cecilia Cervantes, Miguel Ángel Carrera, Pilar de Ariño y Sarah Philouze. La programación se completa con música y una propuesta gastronómica de Cocina de Humo.


Entre plantas, barro y pintura, el encuentro ofrece una ocasión para mirar de cerca los elementos con los que construimos nuestros espacios cotidianos. Cuidar algo que crece supone observar, aprender y ajustar: una práctica que continúa mucho después de llevar una maceta a casa.
Vivero Boutique
Galería Alterna, Prado Sur 125, Ciudad de México.
16 y 17 de octubre, de 11:00 a 19:00 horas; 18 de octubre, de 11:00 a 15:00 horas.
Entrada libre con registro previo.