Ubicado en Ubud, en el corazón de Bali, el hotel Mandapa, A Ritz- Carlton Reserve está rodeado por una densa vegetación y campos de arroz. Varias de sus villas cuentan con alberca privada.

Cristina Alonso

Hay algo muy romántico en la idea de escaparse a un lugar remoto donde olvidar preocupaciones y rutinas. Para quienes vivimos en grandes ciudades, la idea de refugiarnos en una isla es particularmente idílica. Presentamos tres resorts de lujo que reimaginan el concepto de bienestar, entrelazándolo con la naturaleza, la cultura y el alma de los espacios que habitan.

AMANPURI, PHUKET (TAILANDIA)

Cualquier amante del bienestar sueña con hospedarse en una propiedad de Aman. Para entender la experiencia que ha hecho de la marca un icono basta con viajar a Phuket, en Tailandia, donde se ubica Amanpuri, su primer resort. Situado en una hermosa península de arena blanca, el hotel emana serenidad desde la primera vista, una promesa que se cumple en cada momento de la estancia.

Con una visión que combina la sabiduría ancestral de Tailandia con prácticas modernas, el Holistic Wellness Centre se concentra en la personalización de cada tratamiento y experiencia, incluyendo las estancias Wellness Immersions. Con al menos tres días de duración, estos programas incluyen sesiones de movimiento, terapias de spa y menús completamente adaptados a las necesidades y metas del huésped.

Detalle de una de las habitaciones del hotel Mandapa, A Ritz- Carlton Reserve.

La atención ultrapersonalizada es parte de la magia en Amanpuri. El equipo de expertos se encarga de analizar qué es lo que cada huésped necesita, ya sea un masaje relajante, una clase de Pilates o un programa integral. Una opción es el muay thai o boxeo tailandés, una técnica de autodefensa que no solo exige al cuerpo fuerza y velocidad, sino también destaca la importancia de una mente sana.

Amanpuri es también una de las siete sedes del retiro Detoxification Programme, programas de bienestar curados por el tenista Novak Djokovic, consejero global de bienestar para la marca desde 2024. Adaptable a las necesidades y a la longitud de la estancia de cada huésped, el programa invita a seguir los pasos que el mismo Djokovic ha utilizado a lo largo de su carrera.

Masajes tradicionales tailandeses, sesiones de sanación con sonido junto al mar y ceremonias espirituales guiadas ofrecen la oportunidad de limpiar el sistema, mientras que la belleza del entorno se encarga de hacer que cada momento sea profundamente sanador.

FOUR SEASONS RESORT O’AHU AT KO OLINA, O’AHU, HAWÁI (ESTADOS UNIDOS)

De las seis islas que componen Hawái, O’ahu es la más poblada. A unos 20 minutos de Honolulu, en la comunidad de Ko Olina —“lugar de felicidad”, en la lengua local—, Four Seasons Resort O’ahu at Ko Olina invita a bajar el ritmo y sumergirse en una oferta de bienestar que combina a la perfección la calidad habitual de la marca con un profundo amor por lo local.

La primera prueba está en la sesión de sound bath, guiada por el sanador local Pi’iali’i Lawson. Con una energía tranquilizante y llena de empatía, Lawson hace uso de distintos cuencos y campanas para llevar a los huéspedes a un estado de calma e introspección que encuentra su mejor complemento en el masaje Lomi Lomi, una práctica de sanación tradicional basada en movimientos suaves que fluyen al ritmo de las olas.

Uno de los salones del spa del Four Seasons Resort O’ahu at Ko Olina, ubicado en Hawái.

Más allá del spa, el resort y su entorno ofrecen infinitas oportunidades para sentir el abrazo de la isla, de sus montañas y sus mares. La pequeña bahía que se extiende frente al hotel parece una alberca de aguas cálidas. Bajo el sol de la mañana, una embarcación polinesia espera en la arena lista para transportar a los huéspedes en una travesía a través del agua y del tiempo.

Liderada por un capitán local, la Moananuiakea Voyaging Experience es una oportunidad para acercarse a los métodos de navegación de los antiguos polinesios, quienes entendían las olas, las mareas, las corrientes y las estrellas para encontrar su camino. Todas las referencias a Moana son bienvenidas.

el hotel hawaiano ofrece a sus huéspedes experiencias personalizadas relacionadas con el mar y la naturaleza.

Por la noche, son las estrellas las protagonistas de la experiencia de observación astronómica Stars Above Hawaii. Equipado con dos poderosos telescopios, un guía invita a los huéspedes a identificar distintas galaxias, planetas y estrellas, los mismos que orientaban a los ancestros y que hoy, quizá, para muchos huéspedes se oculten detrás de las nubes o la contaminación lumínica de sus ciudades, convirtiéndose en un inspirador espectáculo natural. Para enlazar cada una de estas experiencias con el espíritu de la isla, es esencial contar con los guías y expertos indicados.

“Nuestro programa de bienestar está profundamente ligado al lugar”, explica Breege Holden, directora del Naupaka Spa & Wellness Center. “El bienestar va más allá del spa. Es reconectar con la mana, la fuerza vital de la isla. Nos aliamos con expertos para asegurarnos que cada experiencia sea auténtica y respetuosa con la cultura local”, agrega.

MANDAPA, A RITZ-CARLTON RESERVE, UBUD, BALI (INDONESIA)

El escenario es un sueño absoluto. Un refugio rodeado de selvas y montañas bañado por un río que genera esa sensación de que, si queremos, nadie nos encontraría aquí. Y no es ninguna sorpresa. Durante décadas, Bali ha atraído a viajeros de todo el mundo en busca de un cambio de escenario, de una nueva vida, de paz espiritual. En Mandapa, A Ritz-Carlton Reserve, esta búsqueda encuentra su expresión más extraordinaria: un santuario de renovación donde la inspiración local y la sofisticación se respiran en todo momento. Aquí, la experiencia se sostiene sobre tres pilares fundamentales, cuidadosamente desarrollados y totalmente entrelazados entre sí: bienestar, sostenibilidad y gastronomía.

El hotel Amanpuri, abierto en 1988 en la isla de Phuket, en Tailandia, fue el primer establecimiento de la cadena Aman.

A lo largo y ancho de la propiedad, construida alrededor de un sembradío de arroz a modo de una aldea tradicional balinesa, el diseño, a cargo del estudio Designwilkes, rinde tributo a la estética de la región, haciendo uso de materiales sostenibles y combinándolos delicadamente con elementos contemporáneos.

La vocación sanadora de Bali se hace presente en cada elemento del programa, desde masajes personalizados hasta distintos tipos de yoga y meditación, y alcanza un nuevo nivel de profundidad cuando se trata de terapias alternativas —acupuntura, reiki, respiración— y prácticas tradicionales balinesas impartidas por sanadores locales como Pak Wayan, experto en el modelo Panchamaya Kosha. En esta sesión, el experto trae equilibrio a las cinco capas del cuerpo, liberándolo de bloqueos emocionales y molestias físicas.

Detalle de una de las habitaciones del hotel Amanpuri.

Los poderes de la isla también inspiran a dejar ir lo que ya no sirve y recibir lo nuevo, el pretexto ideal para embarcarse en el ritual balinés Homa Yajna, una bendición con fuego que se basa en los antiguos textos védicos. Comenzando con una meditación junto a la hoguera, la ceremonia invita al huésped a realizar una ofrenda de granos y lentejas, mientras los guías llenan el aire con la melodía de sus cantos y campanas balinesas, invocando salud y abundancia.

Incluso en escenarios como este, puede resultar difícil desconectarse por completo de los estímulos constantes, especialmente los que habitan el mundo digital. La alternativa ideal resulta el programa Disconnect to Reconnect, con una serie de actividades diarias que invitan a acercarse a la naturaleza y a buscar la inspiración y la creatividad que llevamos dentro, presionando ese muy necesario botón de apagar… Aunque sea por unos días.


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