Desde Connecticut hasta El Cairo, estos rincones de lectura son el paraíso para quienes aman los libros y el diseño.
La diseñadora textil Nathalie Farman-Farma posa en la biblioteca de la casa de su familia en Greenwich, Connecticut. La pantalla de la lámpara está tapizada con voile de lino Polonaise de Décors Barbares, y sobre la mesa descansan telas persas antiguas. Fotografía por Rafael Gamo
Redacción T México
En la biblioteca de Bayt Yakan, un edificio de El Cairo renovado por el especialista en conservación arquitectónica Alaa el-Habashi y la ingeniera Ola Said, hay un techo del siglo XIX restaurado. Una serie de dibujos arquitectónicos del espacio rodean la ventana superior y muchos de los muebles pertenecieron a familiares de la pareja. Fotografía por Simon WatsonLa biblioteca que se añadió a la casa de la escritora Anaïs Nin en Los Ángeles tras su fallecimiento alberga primeras ediciones de su obra. Al igual que el estudio contiguo de Nin, el espacio tiene estanterías de madera contrachapada y alfombra color lila. Fotografía por Chris MottaliniLa biblioteca del departamento en Brooklyn del coleccionista Michael Brown y el diseñador gráfico Duy Pham cuenta con un gabinete giratorio diseñado por Shiro Kuramata para Cappellini y un pañuelo de seda sobre una chaise LC4. Fotografía por Angela HauLaura Sartori Rimini y Roberto Peregalli, del estudio milanés Studio Peregalli, restauraron y rehabilitaron una casa del siglo XIX situada al noreste de St. Moritz, Suiza. Un pasaje arqueado de la biblioteca desemboca en un mirador con un banco corrido tapizado en terciopelo de seda rojo. Fotografía por Fabrice Fouillet.El productor vinícola Manuel Bellod Álvarez de Lorenzana juntó cuatro estancias de la torre oriental de la casa familiar en Galicia, España, para crear un departamento independiente con una biblioteca de piso a techo. Fotografía por Anthony CotsifasEn la biblioteca del loft del galerista Peter Freeman y la conservadora de arte Lluïsa Sàrries Zgonc en Manhattan, se puede leer en un escritorio de nogal negro diseñado por Donald Judd (1978), bajo una lámpara colgante de Santa & Cole.