
T Magazine México
En la colección primavera-verano 2027 de Maison Margiela, las estructuras adquieren protagonismo. La atención se dirige hacia la arquitectura que permite que una superficie se pliegue, se extienda o conserve su forma.
Bajo el título Hard and Soft, la propuesta parte de una división tradicional de los talleres parisinos de alta costura: la sastrería, dedicada a las prendas estructuradas, y el flou, asociado con los vestidos y el drapeado. Al reunir sus procedimientos en el prêt-à-porter, la casa examina cuánto puede cambiar una prenda cuando se altera aquello que la sostiene.

Las gabardinas incorporan paneles endurecidos que modifican sus proporciones. Las chaquetas y los chalecos se doblan sobre sí mismos para ocultar las botonaduras; sus pliegues, reforzados desde el interior, permanecen incluso cuando las piezas vuelven a abrocharse de la manera habitual.


En los vestidos, los paneles curvos a la altura del pecho guían el drapeado y producen un efecto de corsé que, según describe la casa, prescinde de la constricción. La estructura se proyecta hacia afuera y crea espacio alrededor del cuerpo. Los forros también cambian de función: aparecen como prendas y se integran a vestidos estampados. Aquello que solía permanecer escondido participa ahora de la apariencia y permite reconocer el trabajo detrás de ella.



La escenografía amplía la reflexión. El artista floral Mark Colle retoma el universo de flores del debut de Raf Simons en la alta costura de Dior en 2012, una presentación en la que también colaboró. Para Margiela, imagina esas flores atravesadas por el tiempo, mientras los estampados las conservan en un estado de vitalidad permanente. El homenaje enlaza dos momentos de la moda y plantea una tensión entre las imágenes que perduran y los materiales que envejecen.



La relevancia de la colección está en hacer visible un razonamiento. Los pliegues, los forros y los refuerzos permiten seguir las decisiones que transforman una prenda. La novedad nace de revisar cómo están hechas las cosas, una manera de devolver atención al diseño como pensamiento y a la ropa como resultado de ese proceso.