
Redacción T Magazine México
La nueva campaña de BLEU DE CHANEL L’EXCLUSIF recurrió al cineasta mexicano Alfonso Cuarón para construir una pieza que se acerca más al lenguaje cinematográfico que al comercial tradicional, y lo agradecemos.
La elección no es menor. Desde finales de la década de 1970, CHANEL ha entendido que la imagen publicitaria puede convertirse en un territorio de exploración artística. Ridley Scott inauguró esa conversación en 1979 con una campaña para N°5 inspirada en el imaginario de La Piscine. Después llegarían colaboraciones con algunos de los directores más influyentes de su tiempo. Sin embargo, el trabajo realizado por Cuarón introduce una ruptura particular dentro de esa genealogía.
Por primera vez, una fragancia masculina de la casa es presentada mediante una película de acción. El gesto podría parecer simplemente formal, pero detrás existe una operación cultural más interesante. Durante décadas, la representación masculina en la publicidad de perfumes estuvo ligada a figuras de dominio, control y distancia emocional. El hombre aparecía como una presencia impenetrable, definido por la seguridad y la conquista.
La propuesta de BLEU DE CHANEL L’EXCLUSIF se mueve en otra dirección. Concebida junto con Thomas du Pré de Saint Maur, Director Global de Recursos Creativos de CHANEL Fragrance & Beauty, la película utiliza el movimiento, la persecución y la tensión dramática para explorar preguntas vinculadas con la identidad contemporánea. El deseo deja de ser una afirmación de poder y se convierte en una búsqueda. La libertad aparece asociada a la posibilidad de habitar la propia complejidad emocional.
Cuarón, cuya filmografía ha explorado constantemente la vulnerabilidad humana, encuentra en este proyecto un territorio coherente con muchas de sus preocupaciones narrativas. La sensación de movimiento permanente, la búsqueda de libertad y la fragilidad de las relaciones atraviesan buena parte de su cine. Aquí esos elementos aparecen condensados en una pieza breve que conserva una notable ambición visual.
Más allá del lanzamiento de una fragancia, la campaña revela algo sobre el lugar que ocupa actualmente el cine dentro de la cultura visual contemporánea. Mientras las fronteras entre publicidad, entretenimiento y creación artística se vuelven cada vez más porosas, algunas marcas encuentran en los grandes directores la posibilidad de construir relatos que exceden el producto.