
Redacción T Magazine México
Hay edificios que parecen resistirse a cualquier intervención visual. La Hayward Gallery de Londres pertenece a esa categoría. Su arquitectura brutalista, pesada y frontal, mantiene una presencia casi hostil dentro del paisaje urbano del Southbank Centre. Precisamente ahí aparece el interés de Renée Levi. La artista suiza desarrollará una nueva obra pictórica de gran escala que ocupará la fachada del recinto a partir del 23 de septiembre de 2026, en una comisión conjunta entre la Hayward Gallery y Audemars Piguet Contemporary.
La propuesta parte de una idea particularmente física de la pintura. Levi no entiende el lienzo como superficie aislada ni como objeto autónomo. Su trabajo ocurre desde el cuerpo, el movimiento y la relación directa con el espacio arquitectónico. En Londres, esa lógica se expande hacia el exterior del museo mediante una intervención de dos paneles que utilizará las ventanas, relieves y salientes del edificio como parte activa de la composición. La fachada deja de ser fondo y adquiere una condición performativa, convertida simultáneamente en imagen, estructura y campo de acción.


Formada originalmente en arquitectura en Basilea, Renée Levi ha sostenido durante más de tres décadas una investigación alrededor de las condiciones espaciales de la pintura. Sus obras suelen desarrollarse a través de gestos directos, sin correcciones ni sobrecapas, entendiendo la imagen como el resultado de una acción continua. Esa dimensión temporal aparece claramente en sus propias palabras, “Drawing is action. Action produces the image. What becomes visible is time.”
La intervención utilizará una malla industrial especialmente diseñada para exteriores, permitiendo que la pintura responda a las condiciones ambientales y a la escala monumental del edificio. La obra será producida en módulos ensamblados directamente sobre la fachada, adaptándose a la geometría brutalista de la galería. El interés aquí no reside únicamente en el resultado visual, también en el proceso técnico y material que exige trasladar el lenguaje pictórico hacia una dimensión pública y urbana.

Ese énfasis en la experimentación material establece uno de los puntos de encuentro con Audemars Piguet Contemporary, plataforma artística de la firma relojera suiza. La colaboración marca además un momento singular para el programa, siendo la primera vez que comisiona una obra centrada específicamente en pintura. La relación entre arte y manufactura aparece aquí desde un terreno menos decorativo y mucho más estructural, investigación, precisión técnica y exploración constante de nuevas superficies.

La comisión también confirma un desplazamiento interesante dentro del arte contemporáneo reciente. La pintura, históricamente asociada al espacio interior y contemplativo del museo, vuelve a ocupar la calle, el edificio y la escala urbana. En el caso de Levi, esa expansión no busca monumentalidad vacía. Su práctica conserva una tensión íntima incluso cuando se enfrenta a estructuras masivas. El gesto manual permanece visible; el cuerpo continúa ahí, insistiendo sobre concreto, acero y arquitectura pública.
La obra permanecerá instalada hasta el 15 de noviembre de 2026 y marcará la primera comisión pública de gran formato de Renée Levi en Reino Unido.