Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri

Carolina Chávez

Cada enero, durante la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, cientos de parachicos recorren las calles al ritmo del tambor, la flauta de carrizo y los chinchines. La danza forma parte de las celebraciones dedicadas al Señor de Esquipulas, san Antonio Abad y san Sebastián, y funciona como una ofrenda colectiva en la que participan familias enteras.

Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri

Su fuerza estética reside en una indumentaria capaz de transformar el cuerpo, máscaras de madera tallada y laqueada, monteras de ixtle, sarapes, chalinas bordadas y listones de colores. Al avanzar juntos, los bailarines producen una imagen en movimiento donde los materiales, el sonido y la repetición adquieren un sentido ceremonial.

Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri

La tradición también reúne conocimientos transmitidos entre generaciones: la talla de máscaras, la música, las rutas procesionales, la preparación de alimentos y las responsabilidades asumidas por quienes organizan la fiesta. Por esta dimensión comunitaria, los parachicos fueron inscritos en 2010 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri

El trabajo fotográfico de Francesca Franchini Maestri acompaña esta nota y se detiene en los elementos que construyen la identidad visual de la danza: la expresividad de las máscaras, las fibras de las monteras, el movimiento de los listones y la presencia colectiva de los danzantes en las calles de Chiapa de Corzo.

Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri
Foto: cortesía de Francesca Franchini Maestri

La importancia de los parachicos rebasa la vistosidad de su indumentaria. La danza mantiene activa una forma de memoria compartida, cada máscara conserva el trabajo de un artesano y cada recorrido reafirma el vínculo entre la comunidad, sus santos y su territorio.


TE RECOMENDAMOS