Foto: cortesía de la marca

Redacción T Magazine México

La relación entre deporte y objeto encuentra en la orfebrería un punto de precisión. TANE sostiene esa línea desde hace décadas. En la edición 2026 del Longines Global Champions Tour México, la casa presenta una pieza que condensa tiempo, técnica y significado en una sola estructura.

El trofeo se construye a partir de plata .925 y mármol negro mexicano. Su peso supera los seis kilos, con una presencia material que define su carácter. La pieza se desarrolla a través de un proceso manual donde intervienen entre doce y quince maestros orfebres, quienes integran técnicas de fundición, tour à repousser, pulido y grabado.

El diseño se articula desde el círculo como eje formal, esta figura establece una lectura de perfección y continuidad. Las formas concéntricas incorporan la noción de evolución, disciplina y equilibrio, mientras que los detalles cromáticos remiten a la identidad mexicana desde una presencia contenida.

La referencia al caballo aparece como núcleo conceptual. Inspirado en la tradición del arte griego, el animal se proyecta como una figura elevada, asociada a fuerza y precisión. La copa integra esta visión dentro de un lenguaje contemporáneo, donde cada línea registra la exigencia del circuito ecuestre.

Foto: cortesía de la marca
Foto: cortesía de la marca
Foto: cortesía de la marca

El objeto establece una relación directa con el gesto del jinete. La pieza se concibe como extensión de ese momento final donde la ejecución alcanza su punto exacto. Cada elemento responde a la conexión entre cuerpo, animal y técnica.

TANE reafirma así una práctica donde el lujo se construye desde el oficio. La orfebrería se mantiene como un espacio activo que integra memoria, identidad y proyección.


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