Foto: J Park

Redacción T Magazine

En el centro de Ciudad de México, dentro de un edificio de mediados del siglo XX, aparece un espacio que entiende el entretenimiento como una arquitectura sensible. Salón Camarena, proyecto del estudio MYTGLVDK, propone una secuencia precisa de ambientes donde la memoria audiovisual, el diseño y la interacción social se organizan como un sistema continuo.

Guillermo González Camarena, figura clave en la invención de la televisión a color, se convierte en punto de partida conceptual. Su legado atraviesa el proyecto como una vibración persistente, una idea de imagen en movimiento que une generaciones a través del sonido y el color. Aquí, la referencia se vuelve materia, una forma de reconocer la historia desde el diseño contemporáneo.

Foto: J Park
Foto: J Park

El recorrido inicia con la taquería, un espacio frontal donde los tonos rojizos y la gráfica directa generan una entrada accesible, inmediata. Tipografías contundentes, frases que rozan lo popular, empaques que se integran a la experiencia. Desde ahí, el visitante avanza hacia el salón principal, un videobar donde la imagen se vuelve atmósfera. Un gran muro de video sostiene la intensidad visual, mientras el mobiliario de acento retro, pieles, módulos flexibles, organiza el ritmo del espacio. El piso epóxico multiplica reflejos y activa una percepción envolvente que se sostiene durante la noche.

En un segundo plano aparece el karaoke, un espacio contenido que trabaja desde la cercanía. El piso lila, la madera, la referencia al ruido analógico de la señal televisiva. Fragmentos de luz, interferencias, ecos visuales. La experiencia se desplaza hacia lo colectivo, hacia el uso compartido de la voz, hacia una apropiación del espacio que sucede en grupo y en presente.

Foto: J Park

El piano bar cierra la secuencia con una atmósfera de pausa. Terciopelos, patrones de pata de gallo, superficies en tonos ámbar. La iluminación baja ordena el ritmo, las mesas invitan a la conversación, el cuerpo desacelera. Hay una memoria de estudio televisivo en el ambiente, una idea de escena íntima donde la música organiza el tiempo.

El proyecto se sostiene en detalles. Mosaicos pixelados, luminarias geométricas, superficies metálicas que capturan la luz. Un sistema gráfico que atraviesa objetos, desde coasters hasta piezas de merchandising, y extiende la experiencia fuera del espacio físico. Cada decisión construye continuidad, una narrativa donde el visitante participa como portador de memoria.

Foto: J Park

Salón Camarena aparece en un momento donde la experiencia física recupera peso. La búsqueda de contacto, de presencia, de ritual compartido.


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