Foto: cortesía de Zegna.

Redacción T México

Existe una palabra italiana difícil de traducir con precisión. Villeggiatura describe la costumbre de abandonar la ciudad durante los meses más cálidos para instalarse en una villa, junto al mar o en el campo, y dedicar el tiempo a una vida más lenta. Durante siglos, esta práctica definió una forma particular de entender el verano, la elegancia y el ocio en Italia.

Esa idea fue el punto de partida de la colección Verano 2027 de Zegna, presentada sobre el histórico muelle de Malibú, California. Bajo la dirección creativa de Alessandro Sartori, la firma trasladó el imaginario de las villas mediterráneas a la costa del Pacífico, construyendo un relato donde la ropa acompaña una forma de habitar el tiempo.

Foto: cortesía de Zegna.

Para Sartori, la inspiración tiene una dimensión personal, durante su infancia en Trivero, al norte de Italia, observaba Villa Zegna durante los paseos con su padre. Aquel lugar, ligado a la historia de la familia fundadora y al origen industrial de la casa, permaneció durante años como una imagen asociada a la imaginación y al deseo. Hoy, convertido en una de las figuras más influyentes de la moda masculina contemporánea, el diseñador regresa constantemente a ese universo para replantear el significado actual de la elegancia.

La colección profundiza en una transformación que Sartori desarrolla desde hace varias temporadas. El traje rígido cede espacio a prendas fluidas; las estructuras se suavizan; los tejidos adquieren protagonismo y la comodidad deja de ser una concesión para convertirse en el centro del diseño.

Foto: cortesía de Zegna.

Los colores recorren una paleta construida a partir de paisajes estivales. Arena, blanco, coral, verde, terracota, vainilla y naranja evocan la luz cambiante de una tarde frente al mar. Las rayas aparecen de forma recurrente en camisas, pantalones y blazers, mientras que las siluetas amplias aportan movimiento y una sensación permanente de ligereza.

Los pantalones de pierna ancha, las cazadoras de construcción relajada y los sacos desestructurados revelan una visión masculina que se aleja de la formalidad tradicional sin perder refinamiento. La propuesta parece responder a una pregunta contemporánea, cómo vestir con elegancia en una época que valora cada vez más la libertad de movimiento y el bienestar cotidiano.

Foto: cortesía de Zegna.

Detrás de esa aparente sencillez existe una compleja investigación textil. Durante una conversación previa en Dubái, Sartori explicaba que la innovación requiere paciencia.

«Hay momentos en los que decimos rápido, rápido. Pero en otros debemos decir piano piano, poco a poco. En Trivero hay que ir despacio porque el desarrollo de un tejido implica muchos pasos y muchos detalles. Si dedicas tiempo a ese proceso puedes crear materiales extraordinarios».

Foto: cortesía de Zegna.

La afirmación resume gran parte de la filosofía actual de Zegna. El verdadero lujo también está en el tiempo invertido para alcanzar una calidad excepcional. Algodón, lino, fibras recicladas y nuevas investigaciones materiales forman parte de una búsqueda constante por construir una ropa contemporánea, ligera y técnicamente sofisticada.

La villeggiatura fue durante generaciones una forma de trasladar la elegancia de un escenario a otro sin alterar su esencia. En Malibú, Sartori recupera ese espíritu y lo proyecta hacia el presente.


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