
Carolina Chávez
Guadalajara se afirma desde su propia energía, y eso lo sabemos de sobra… Durante cuatro días, Volvo Fashion Week México despliega una edición que sitúa a la ciudad como núcleo activo de la moda contemporánea en el país, un territorio donde la práctica creativa surge desde la memoria, el oficio y la comunidad.
El recorrido inicia en el Teatro Degollado, donde la apertura establece un tono preciso. Calderoni presenta el traje oficial de la Selección Mexicana, una pieza que articula sastrería y construcción simbólica del vestir. Julia y Renata continúan la jornada con una propuesta donde la pasarela adquiere dimensión sensorial junto a la presencia musical de Ely Guerra. El espacio se llena de estructuras, pliegues y movimiento, una escena donde cuerpo, sonido y materia avanzan en una misma dirección.


El segundo día desplaza la atención hacia la materia. En el Antiguo Colegio de San Diego y el Edificio Arróniz, diseñadores como Abel López trabajan desde volúmenes definidos y una paleta contenida que acentúa la relación entre luz, textura y forma. Las prendas se perciben como superficies talladas, con una estructura que acompaña al cuerpo desde la precisión.
Alfredo Martínez presenta TAPATÍA, una colección que recupera imaginarios locales a través de siluetas arquitectónicas y una construcción sartorial depurada. La jornada cierra con ARRRE by Alejandro Fernández, donde música y moda se integran en una narrativa que reafirma la pertenencia como eje creativo.

El tercer día se despliega en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, un espacio cargado de memoria que recibe “12 Sones” de Benito Santos, acompañado por la interpretación en vivo de Ximena Sariñana. La colección traslada el ritmo del mariachi hacia un lenguaje visual donde silueta, textura y movimiento construyen una lectura contemporánea del legado cultural.
En Midtown Guadalajara, Hackett London presenta Journey of a Man, una propuesta que organiza la sastrería masculina desde materiales de alta factura y una línea depurada que acompaña el tránsito del hombre actual.


El cierre en Sala Roxy concentra la energía más joven. Firmas como Liberal Youth Ministry y Sentimiento exploran la identidad desde el lenguaje del streetwear, el arte y la experimentación, donde la pasarela se expande hacia territorios performativos y reflexivos. Esta edición construye una lectura de que Guadalajara ocupa un lugar central dentro del mapa creativo de México. La ciudad articula tradición y presente desde una práctica viva, donde cada diseñador aporta una visión que se suma a un sistema en constante transformación.