
Redacción T Magazine México
CHANEL sitúa una interesante tensión a través de Coco Game, una colección que toma el lenguaje del ajedrez y lo traslada a la muñeca, con Gabrielle Chanel en el centro de la jugada. La figura se vuelve reina, el tablero se convierte en superficie simbólica, la medición del tiempo adquiere una dimensión narrativa.
El Studio de Création Horlogerie de la Maison construye esta propuesta desde una idea clara. La relojería como extensión de la allure. Cada pieza responde a un ejercicio de composición donde la línea, el negro y el blanco sostienen la identidad visual, mientras la cerámica y el engaste refuerzan la dimensión material del objeto.


La colección se compone de catorce relojes que despliegan una lectura fragmentada del juego. Formas geométricas, contrastes definidos y una tensión constante entre superficie y volumen articulan un lenguaje donde cada elemento encuentra su posición exacta. El tiempo aparece integrado en esa estructura, sin imponerse, inscrito en la lógica interna de cada pieza.
El gesto creativo se sitúa en un punto específico. La relojería se aproxima al juego sin perder rigor técnico. La Manufactura en La Chaux-de-Fonds asegura la precisión mecánica, mientras el diseño desarrollado en Place Vendôme construye una narrativa visual coherente con la historia de la casa.

En Coco Game, el tiempo se desplaza con estrategia, cada pieza propone una lectura distinta, una forma de habitar la muñeca donde el objeto mantiene su función y al mismo tiempo abre una escena. Gabrielle Chanel aparece ahí como figura activa dentro de un sistema que ordena.