
Redacción T México
El anillo Sixteen Stone, diseñado por Jean Schlumberger para Tiffany & Co. en 1959, es la clase de objetos cuya vigencia descansa en la fuerza de su símbolo. Durante más de seis décadas, su característica secuencia de cruces en forma de X ha permanecido como una representación visual del vínculo, la protección y la permanencia.
La historia de este diseño se encuentra profundamente ligada a la trayectoria de Schlumberger, uno de los creadores más influyentes de la joyería del siglo XX. Nacido en Alsacia en 1907, en el seno de una familia dedicada a la industria textil, desarrolló una sensibilidad particular hacia los tejidos, los bordados y las estructuras repetitivas que aparecen en las telas. Aquellas referencias terminarían trasladándose a su lenguaje creativo cuando comenzó a diseñar joyas para Tiffany a mediados de la década de 1950.

El motivo central del Sixteen Stone evoca precisamente una puntada de costura. Las cruces metálicas parecen unir los diamantes mediante delicados hilos de oro, transformando un gesto cotidiano del trabajo textil en una construcción escultórica. La pieza conserva la precisión geométrica característica de Schlumberger y, al mismo tiempo, una sensación de movimiento y ligereza que continúa resultando contemporánea.
En 2026, Tiffany & Co. presenta una nueva interpretación de este diseño histórico mediante la incorporación de un diamante solitario integrado a la estructura original. El resultado amplifica uno de sus elementos centrales. El diamante emerge desde una montura inspirada en la misma lógica de las puntadas cruzadas que han definido la colección durante décadas, estableciendo un diálogo entre la tradición del diseño y las expectativas actuales en torno a la joyería nupcial.


A diferencia de otros iconos de la joyería cuyo valor descansa en la espectacularidad, el Sixteen Stone encuentra su singularidad en una narrativa visual construida a partir de la unión. Cada elemento depende del otro para sostener la forma completa.

La nueva pieza también recupera una de las aportaciones más importantes de Schlumberger a la historia de Tiffany, la combinación de metales preciosos dentro de una misma composición. Platino y oro amarillo conviven en una estructura que exige un alto nivel de precisión artesanal y que remite a una época en la que la joyería era concebida como una disciplina situada entre el arte, el oficio y la ingeniería.