Gong, la luz que respira con alma

Gong, la luz que respira con alma


La marca londinense entrelaza artesanía y diseño contemporáneo para demostrar que la iluminación puede ser un lenguaje sensible y emocional.

Cuando el tiempo: adquiere forma

Cuando el tiempo: adquiere forma


En el corazón de los Alpes suizos, Audemars Piguet presentó una alianza con Adrián Villar Rojas, cuyo triceratops monumental confronta al visitante con una pregunta antigua y urgente: ¿qué permanece cuando todo lo demás desaparece?

Carolin Ruggaber, el lenguaje botánico del tiempo

Carolin Ruggaber, el lenguaje botánico del tiempo


La artista floral y directora creativa alemana redefine el espacio contemporáneo a través de instalaciones que habitan el límite entre la naturaleza y la arquitectura. Su obra propone una lectura poética sobre la fragilidad, el poder y la belleza efímera del mundo vegetal.

Un espacio sagrado

Un espacio sagrado


En un terreno estrecho donde alguna vez existió un convento, un departamento en Milán vuelve a convertirse en un lugar de reposo espiritual.

Gaspard Fleury-Dugy, el hilo como arquitectura viva

Gaspard Fleury-Dugy, el hilo como arquitectura viva


El joven diseñador francés transforma la técnica textil en una reflexión sobre el tiempo, la materia y la belleza de lo imperfecto. Soft Objects revela su fascinación por el color, el ritmo y las formas que respiran entre el oficio y la máquina.

Sobre la superficie

Sobre la superficie


Las lanas suaves, los tweeds modernos y las pieles acogedoras (reales o no) aportan calidez y una atracción táctil a las bolsas y zapatos de invierno.

Cristian Armenta, la mente como paisaje

Cristian Armenta, la mente como paisaje


Entre la abstracción y la simbología, el artista sinaloense ha construido un universo donde lo espiritual y lo cósmico se cruzan con la precisión de un algoritmo y la intuición del sueño. Su obra rehúye la complacencia para instalarse en el límite entre lo visible y lo que apenas se adivina.

A su manera

A su manera


Diamantes y audacia forman el eje sobre el que Messika ha construido su legado en la joyería moderna. Fundada en 2005, la casa cumple dos décadas desafiando los límites establecidos con Terres d’Instinct, una colección inspirada en los colores de África.