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Carolina Chávez

La obra de Bosco Sodi ha construido un lenguaje propio a partir de elementos esenciales: tierra, roca, fuego, pigmento y tiempo. Sus piezas, reconocidas internacionalmente por su exploración de la materialidad y los procesos orgánicos, han encontrado en la imperfección una forma de conocimiento y en el accidente una herramienta creativa.

Esa misma aproximación da forma a su más reciente colaboración con The TwentyFour Six, una colección compuesta por doce anillos únicos realizados con piedras volcánicas seleccionadas personalmente por el artista y transformadas mediante un proceso de esmaltado en oro de 22 quilates. Más que una incursión en el universo de la joyería, el proyecto traslada al cuerpo muchas de las preguntas que han acompañado la práctica de Sodi durante décadas: la transformación de la materia, el valor de lo irrepetible y la aceptación de aquello que escapa al control.

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En entrevista con T Magazine México, el artista mexicano habla sobre el origen de esta colaboración y la filosofía que habita detrás de cada pieza.

CC: La colección creada junto a The TwentyFour Six transforma piedras volcánicas en una serie de doce anillos únicos. ¿Qué fue lo que te atrajo de llevar un material tan presente en tu obra a una pieza pensada para acompañar el día a día de una persona?

BS: Soy un gran admirador de Calder y siempre me ha fascinado toda la joyería que hizo, así que cuando June me buscó para este proyecto me interesó mucho explorar la posibilidad de una colaboración, pero la condición para mí era crear algo único, que cada pieza fuera diferente.

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CC: Cada anillo de esta colaboración entre Bosco Sodi y The TwentyFour Six parte de una piedra seleccionada personalmente por ti. ¿Cómo fue ese proceso de elección y qué buscas cuando decides trabajar con un material específico?

Bosco Sodi: Una parte muy importante de mi proceso es la selección de los materiales, siempre buscando formas orgánicas que sean únicas e irrepetibles. En este caso fui a una cantera de roca volcánica y seleccioné varias pequeñas piezas que me gustaron. La selección fue a mano.

CC: ¿Qué aspectos de tu trabajo dirías que están más presentes en estas piezas?

BS: El trabajar con un material humilde como puede ser la roca volcánica y después, por medio de la cerámica de oro, transformarlo, sacarlo de su contexto para crear algo totalmente único e irrepetible. Hay que tomar en cuenta que estas rocas y sus formas son obras del paso del tiempo.

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CC: En la colaboración con The TwentyFour Six aparecen conceptos como la transformación, la materialidad y la imperfección. ¿Por qué siguen siendo temas que te interesa explorar después de tantos años de trayectoria?

BS: Es la influencia que el wabi-sabi siempre ha tenido en mi obra. El paso del tiempo, la pátina, el trabajar con materiales orgánicos, el accidente, el no control, crean cosas únicas que nos ayudan a entender la impermanencia del ser humano.

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CC: Esta serie está compuesta por solo doce anillos, cada uno distinto al otro. ¿Qué significado tiene para ti la idea de crear objetos únicos en un momento en el que gran parte de lo que consumimos tiende a la repetición y la producción masiva?

Bosco Sodi: Yo creo que el verdadero lujo en la vida está en lo único, ya sea en una experiencia, en un momento, en una obra de arte o en un objeto. Es simplemente una filosofía diferente de vida.

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CC: Más allá de la colección en sí, ¿qué te gustaría que las personas descubrieran sobre tu manera de entender los materiales y el proceso creativo a través de estas piezas realizadas junto a The TwentyFour Six?

BS: Primero, que es una creación no industrial. Todo el proceso es hecho a mano, siempre con el accidente que te da trabajar con cerámica y el horno, que aunque yo quisiera, aún para mí sería imposible repetir uno de estos anillos y sus formas. Hay mucho azar, mucho accidente en todo el proceso y en ese sentido se asemejan mucho a mi obra.

La colección encuentra su fuerza precisamente en esa imposibilidad de repetición; estas doce piezas reivindican el valor de la diferencia, de la materia que conserva su historia y de los procesos que aceptan la intervención del tiempo.


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