
Redacción T Magazine México
En Ciudad de México, el diseño gráfico ha dejado de pertenecer únicamente al terreno comercial. Durante los últimos años comenzó a ocupar otro lugar dentro de la conversación cultural de la ciudad, uno más cercano al archivo, la investigación visual, la edición independiente y la construcción de comunidad. La aparición de espacios como Zamme Roma permite leer parte de ese cambio.

Ubicado en Puebla 86, en la Roma Norte, el proyecto fue fundado por Karen Mata Luna y Sonia Malpeso como una plataforma híbrida dedicada a comunicación visual, práctica editorial y programación pública. El término “híbrido” aparece constantemente en la escena creativa contemporánea, aunque en este caso resulta menos como tendencia estética y más como síntoma de una forma de trabajo cada vez más fragmentada, colaborativa e interdisciplinaria.


El espacio reúne librería, archivo de diseño, estudio creativo y actividades públicas dentro de una misma estructura diseñada junto a 2×1 Studio. La decisión resulta significativa porque refleja algo visible en distintos proyectos culturales recientes, la necesidad de construir lugares donde producción, investigación y conversación puedan coexistir fuera de los modelos tradicionales de institución cultural o agencia creativa.

Esa ansiedad por conservar, revisar y volver a mirar atraviesa buena parte de las nuevas escenas editoriales independientes. Las publicaciones ya no circulan únicamente como productos terminados. También son útiles como herramientas de investigación, sistemas de referencia y formas de pensamiento visual compartido. Zamme parece entender esa transición cuando plantea una librería construida alrededor de impresos de circulación limitada y materiales que normalmente quedan fuera de los canales comerciales más visibles.

El proyecto también evidencia una transformación en la manera de producir conocimiento creativo en la ciudad. Las pláticas, talleres y revisiones de portafolio organizadas por Zamme desplazan la atención del resultado final hacia los procesos, las metodologías y las formas de colaboración entre diseñadores, fotógrafos, tipógrafos y editoriales independientes.
La apertura de Zamme también se inserta dentro de una discusión más amplia sobre la Roma Norte y la transformación cultural de la ciudad. Mientras galerías, cafeterías, estudios y proyectos editoriales continúan apareciendo en la zona, también crece la pregunta sobre qué tipo de comunidad cultural puede construirse dentro de territorios atravesados por gentrificación, precarización creativa y consumo acelerado de tendencias visuales.

Más que resolver esa contradicción, Zamme parece habitarla. Su existencia refleja tanto el dinamismo actual de la escena gráfica independiente en Ciudad de México como la necesidad constante de encontrar nuevos espacios para pensar, producir y archivar.
