
Redacción T Magazine México
Audemars Piguet presenta Atelier des Établisseurs, una iniciativa que reconfigura la manera en que se conciben ciertas piezas dentro de la alta relojería. El proyecto se construye a partir del sistema de établissage, un modelo de trabajo que dio origen a la manufactura en el siglo XVIII y que organizaba la producción a través de una red de artesanos especializados.
La propuesta retoma ese espíritu y lo desplaza hacia el presente. Desde su sede en Le Brassus, la casa articula un espacio donde distintas disciplinas convergen, grabadores, esmaltadores, engastadores, diseñadores e ingenieros participan en la creación de relojes producidos en cantidades muy limitadas. Cada pieza se construye desde la colaboración, con tiempos que responden al oficio.

El Atelier se instala dentro del Musée Atelier Audemars Piguet, reforzando una idea central, la relojería como práctica viva. El proceso recupera técnicas que han sido transmitidas de forma oral y que hoy enfrentan riesgo de desaparecer, integrándolas con herramientas contemporáneas. El resultado busca reinterpretar el pasado y propone una continuidad que se expresa en formas actuales.


El lanzamiento se materializa en tres primeras piezas que condensan esta lógica.
Établisseurs Galets toma como referencia las piedras pulidas del Lac de Joux y traduce esa forma en una caja de oro con esfera de piedra natural, donde cada eslabón del brazalete presenta una silueta distinta.
Établisseurs Nomade introduce una estructura versátil que permite múltiples posiciones, con un movimiento esqueletizado trabajado manualmente.
Établisseurs Peacock se inscribe en la tradición de los relojes secretos, con un mecanismo que despliega una figura esmaltada y grabada a mano al abrirse.

Cada una de estas piezas se produce en series muy reducidas o como ejemplares únicos, ensamblados por un solo relojero, recuperando el principio original del établisseur. La atención se desplaza hacia el proceso, hacia la suma de oficios que sostienen el objeto final.
Más que una nueva línea, Atelier des Établisseurs plantea una forma de trabajo. Una estructura que insiste en la colaboración, en la preservación del saber hacer y en la posibilidad de seguir expandiendo los límites de la relojería desde el interior del oficio.