
Carolina Chávez
Milano Centrale, esa arquitectura de tránsito donde cada cuerpo parece sostener una historia en suspenso, fue el escenario elegido por MM6 Maison Margiela para su desfile Otoño–Invierno 2026. Llegadas y partidas, anonimato y deseo de ser visto. La pasarela asumió la lógica de la estación, un fragmento de vida cuidadosamente coreografiado.
La colección observa a quienes circulan con la prisa contenida de un andén. Rostros protegidos tras las icónicas gafas oscuras de la casa, ahora en una gama inesperada de tonos que atraviesan el arcoíris, insisten en esa tensión entre ocultarse y mostrarse. Cada silueta parece un arquetipo contemporáneo, exagerado en su propia normalidad.


La propuesta insiste en la operación de reducir para volver a mirar. Camisas de cuadros, chaquetas de mezclilla, blazers, faldas amplias, sudaderas deportivas, jerséis de esquí, fleece con cremallera, long-johns, botas y pumps. Prendas que son exactamente lo que dicen ser. En algunas, un panel posterior de punto acanalado afina la figura hasta convertirla en una línea vertical. En otras, la forma original se contrae y se depura, como si el patrón hubiera sido sometido a una edición quirúrgica.
El gesto aparece en los detalles que nos encantan, hablamos de forros que se desplazan hacia el exterior, bajos enrollables que se fijan con broches, cortes que dejan ver la estructura interna. Ecos de los años ochenta y referencias ecuestres se filtran en un conjunto donde la aparente sencillez adquiere un pulso extraño. Una sudadera deportiva dialoga con una falda amplia; un blazer se superpone a los long-johns; un suéter se sostiene por sí solo, acompañado apenas por medias.


Los accesorios continúan la narrativa del tránsito. Bolsos bauletto en distintos tamaños acompañan el desplazamiento, pendientes aún sujetos a su cartón de venta, anillos despojados de su piedra. Objetos que evocan consumo, pérdida y viaje, todo al mismo tiempo.

La colección se instala en la observación de lo ordinario y en la potencia de la edición. En ese espacio intermedio entre anonimato y presencia, MM6 propone una pregunta silenciosa, cómo miramos aquello que creemos conocer.