
Redacción T Magazine México
En Milán, cada abril, la ciudad se pliega sobre sí misma y se convierte en laboratorio. Este 2026, Locatelli Partners ocupa el SiMa Townhouse y transforma su bar en un dispositivo narrativo. SiMa Glazed Bar no se plantea como escenografía efímera, propone una intervención total que pasa por tres niveles y convierte el recorrido en algo parecido a una secuencia de capítulos.
Desde la Grecia antigua hasta la China imperial, el azulejo ha conservado escenas domésticas, símbolos y fragmentos de vida que hoy permiten leer civilizaciones enteras con una honestidad directa. Cada pieza ha sido cortada, numerada y pintada a mano; después, horneada y recortada nuevamente en módulos cuadrados listos para su instalación. La producción se realiza íntegramente en Vietnam, subrayando una cadena de oficio que desplaza el foco del objeto al proceso.

El término glazed alude al esmalte que recubre las baldosas. Esa capa aporta brillo y profundidad, protege la superficie y altera la percepción del volumen. La luz se refleja y expande los planos, generando composiciones tridimensionales sobre muros que, en principio, eran bidimensionales. El esmalte cumple también una función simbólica, preserva relatos y significados del desgaste del tiempo, y es en esta esencia profunda y fragilidad que se instala el proyecto.

La estructura vertical del SiMa Townhouse permite dividir la experiencia en tres actos autónomos. Cada piso desarrolla una atmósfera específica sin interferencias formales, aunque todos comparten un mismo hilo conductor. El visitante atraviesa un trayecto breve pero intenso, donde el espacio se transforma y obliga a ajustar la mirada. Fundado en 1994, el estudio con sedes en Milán y Nueva York ha trabajado en residencias privadas, hoteles, restaurantes y restauraciones históricas. Bajo la dirección de Massimiliano Locatelli y Giovanna Cornelio, el equipo ha cultivado una práctica que combina investigación material y precisión técnica con una sensibilidad que reconoce la tradición como materia viva.

En el contexto de la saturación visual que caracteriza a la semana del diseño milanesa, ¡no es queja! la propuesta introduce una pausa material. El gesto manual, la repetición del azulejo y la narrativa fragmentada desplazan la atención hacia la textura, la luz y la memoria inscrita en cada superficie. El bar, espacio históricamente asociado al encuentro y la conversación, se redefine como archivo habitable.
SiMa Glazed Bar abre al público el 11 de abril de 2026, con preestreno y apertura el 10 de abril, en Corso di Porta Vigentina 12, Milán. Durante esos días, la cerámica asume su condición de lenguaje.