
Redaccion T Magazine México
Milán vive sus últimos días olímpicos con una energía suspendida entre la celebración y la anticipación, en ese umbral, la OMEGA House Milano abrió sus puertas a una noche dedicada a LA28 y al actor británico Aaron Taylor-Johnson, embajador de la firma desde 2025. La velada, concebida como un guiño al próximo verano olímpico, combinó una estética de atardecer californiano con la precisión que define a la casa suiza OMEGA.
Instalada en el restaurante Cracco, dentro de la Galería Vittorio Emanuele II, la OMEGA House ha funcionado como espacio exclusivo para atletas, embajadores y figuras del deporte durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno. Allí, la marca subraya una historia que inició en 1932, precisamente en Los Ángeles, cuando asumió por primera vez el cronometraje olímpico. Regresar a esa ciudad en 2028 implica, en palabras de su presidente y CEO Raynald Aeschlimann, cerrar un círculo cargado de emoción.


La noche reunió a figuras clave del panorama deportivo internacional. Entre los asistentes estuvieron la esquiadora suiza Mathilde Gremaud, los patinadores franceses Guillaume Cizeron y Laurence Fournier Beaudry, la campeona estadounidense Erin Jackson y el mexicano Donovan Carrillo, acompañado por la presentadora Vanessa Huppenkothen.
La presencia latinoamericana aportó una dimensión cercana a un evento atravesado por la narrativa global del olimpismo.
Aaron Taylor-Johnson, conocido por su intensidad en pantalla, se integró a la familia de embajadores tras protagonizar la campaña internacional de la colección Planet Ocean. En Milán, su discurso giró en torno a la disciplina y la perseverancia que exige el deporte olímpico, así como al papel técnico que desempeña la firma en el registro de cada fracción de segundo.

El presidente de LA28, Casey Wasserman, también intervino para delinear el horizonte de 2028 y la ambición de convertir a Los Ángeles en un espectáculo de escala global. La referencia no es menor. Para OMEGA, será la ocasión número treinta y tres en que asuma el cronometraje oficial de los Juegos Olímpicos, consolidando una trayectoria que hoy suma 94 años.

La primera edición invernal de la OMEGA House resulta una cápsula narrativa. Entre pantallas que transmiten competencias en tiempo real y la cocina de Cracco. Milán se despide del invierno olímpico mientras la firma calibra sus instrumentos rumbo a un nuevo verano.