Fundada en 2014, la marca ofrece prendas básicas versátiles y fáciles de llevar. Crédito: cortesía de la marca.

Por Sara Cabrero

Desde sus inicios, Boyfriend ‘s Shirt ha creado una narrativa que descompone lo convencional. La marca ofrece una mirada distinta sobre la moda masculina desde la experiencia y sensibilidad de una mujer: su creadora, Laura Carrillo. Con una estética que rompe con todas las etiquetas y estereotipos, su propuesta trata de no perder la honestidad del diseño ni la conexión con lo cotidiano.

Laura, diseñadora y directora creativa, pasa hoy por un momento en el cual su proceso creativo se entrelaza con su vida personal, donde ser madre y emprendedora ocurren al mismo tiempo. Esta conversación con T Magazine México recorre el origen de la marca y los acontecimientos que han marcado su trayectoria.

T Magazine México: ¿Cómo comenzó ese interés por reinterpretar la sastrería masculina desde tu mirada personal?

Laura Carrillo: Más que la sastrería siempre me ha gustado encontrar la forma de que lo básico se vuelva único, que tenga un twist y que sobresalga de todo lo que ya existe. En la deconstrucción de las piezas y el patronaje he encontrado el camino para crear.

¿Qué te interesa transformar en la moda masculina?

L. C.: Hacerle saber a todos los hombres que pueden usar todos los cortes, colores y formas sin importar quienes sean. Eliminar la masculinidad tóxica de sus pensamientos y de formas de ver la vida, porque lo que vestimos es lo que nos da identidad. Y nada mejor que hacer este camino juntos y de la mano de un proyecto hecho por mujeres.

¿Cómo eres capaz de encontrar un equilibrio entre la ruptura de códigos masculinos y la sastrería para que la estética tenga sentido?

L.C.: No sé, nunca me he preguntado esto. La estética es tan subjetiva que todo depende de quien lo mire. A mí solo me gusta quitarle la obviedad a todo.

Boyfriend ‘s Shirt se distingue por sus diseños atemporales y de larga duración, que responden con elegancia a las necesidades de la vida real. Crédito: cortesía de la marca.

Con esta marca creaste un lenguaje propio, ¿cómo lo definirías?


L.C.: No tengo una palabra que pueda definirlo, tengo muchas frases e ideas. Lo que siempre he sabido es que me es más fácil comunicarme por medio del cuerpo, ya sea en movimiento o por lo que lo cubre. No soy buena hablando o escribiendo. Solo queremos nunca ser obvios, siempre atemporales, siempre versátiles y saber que estamos creando una comunidad que se conecta con las dos mujeres creadoras de este proyecto. Saber que los hombres pueden conectar con su lado femenino y nosotras con nuestro lado masculino, es algo muy orgánico.

Para diseñar piezas tan especiales hace falta mucho ingenio, ¿cómo es tu proceso creativo?

L.C.: Yo siempre he creído que la creatividad llega sentada viendo la nada e imaginándolo todo. Ese puede ser el comienzo de todo, o así era antes. Ahora es diferente. Desde que soy mamá esos momentos ya casi no existen, o si existen, ahora pasa eso mientras materno. Es como hacer dos cosas a la vez. Así que mi proceso creativo ocurre mientras lo pongo en la siesta, amamantándolo y al final del día cuando la noche llega. Siempre me inspiro de todo lo que pasa a mi alrededor.

¿Hay alguna prenda que tenga un valor especial para ti?

L.C.: Todas. Todas nuestras piezas están pensadas y tienen una historia y una razón. 

¿Las prendas de la marca van dirigidas sólo al género masculino? ¿Cambiarías el enfoque de la marca por uno más femenino?

L.C.: Más bien, la ropa es para todos. Es para quien la quiera usar, es para quien tenga algo que decir. O por lo menos, la nuestra así es. Por eso en preguntas anteriores hablo de la masculinidad tóxica, esa masculinidad que crea tantos prejuicios y que afecta a hombres y a mujeres, y que muchas veces no nos deja ser. Por eso también hablamos de cómo nuestro proyecto busca unir y crear un diálogo en donde ellos puedan conectar con su lado femenino y nosotras con el masculino.

¿Qué nuevos retos quieres que afronte la marca?

L.C.: La vida todos los días me pone retos personales. Por ahora, lograr sobrepasarlos para seguir con el proyecto ya es un reto enorme. Maternar y ser creativa y emprendedora no es fácil, pero estamos en buen camino, un día a la vez.


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