Redacción T Magazine México

Diseño: Belén Pardo 

Love Actually – Realmente Amor (2003)

Un mosaico de historias cruzadas en un Londres invernal que ya es parte del imaginario colectivo de la Navidad. Romance, pérdidas, reencuentros y gestos mínimos que recuerdan que el amor —en todas sus formas— rara vez es perfecto, pero casi siempre insiste. Funciona como un ritual anual: predecible, sí, pero profundamente reconfortante.

The Holiday – El Descanso (2006)

Intercambio de casas, chimeneas encendidas y la fantasía de empezar de nuevo en otro lugar. Esta película entiende el confort como narrativa: paisajes nevados, cocinas acogedoras y la promesa de que el amor puede aparecer cuando el cuerpo baja la guardia. Ideal para ver con manta, copa en mano y pocas expectativas.

Little Women – Mujercitas (2019)

Greta Gerwig convierte la Navidad en un estado emocional más que en una fecha. La calidez del hogar, la intimidad entre hermanas y la nostalgia de lo que fue —y lo que no será— atraviesan la película con una sensibilidad contemporánea. No es una película “navideña” convencional, pero pocas retratan mejor el espíritu del reencuentro.

Home Alone – Mi pobre Angelito (1990)

Un clásico absoluto que sigue funcionando por una razón simple: la infancia como territorio de ingenio y resistencia. Más allá de las trampas y el humor físico, hay algo profundamente navideño en la idea de aprender a estar solo y, al mismo tiempo, reconocer el valor del hogar y la familia.

The Family Stone – La joya de la familia (2005)

Navidad sin edulcorantes. Familias reales, tensiones incómodas, duelos no resueltos y un humor que no evade el conflicto. Esta película entiende que las reuniones decembrinas no siempre son armoniosas, pero sí reveladoras. Una de las miradas más honestas sobre lo que significa volver a casa.

Last Christmas – La Navidad Pasada (2019)

Romance ligero con fondo melancólico y música pop que acompaña sin imponerse. Londres vuelve a ser escenario, pero aquí la Navidad funciona como telón para hablar de segundas oportunidades, duelo y la necesidad de mirar al otro con más empatía. Ideal para cerrar la noche. 


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