
Redacción T Magazine México
En la alta relojería, cada decisión formal responde a una lógica profunda. Materiales, colores y calibres construyen una gramática donde el tiempo se vuelve experiencia corporal.
El nuevo Overseas Tourbillon de Vacheron Constantin se inscribe en esa tradición con una pieza que apuesta por el titanio y una esfera rojo intenso, ampliando el vocabulario estético de una colección pensada para acompañar el viaje, el desplazamiento y la vida activa.
Se trata del primer modelo Overseas que combina una caja íntegramente fabricada en titanio con una esfera roja satinada con efecto rayos de sol. El resultado es un reloj de presencia contundente y peso sorprendentemente ligero. El titanio grado 5, un 30 por ciento más resistente que el acero y prácticamente la mitad de su peso, refuerza el carácter deportivo sin sacrificar precisión ni refinamiento.

El reloj alberga el calibre automático ultraplano 2160, un movimiento de solo 5,65 milímetros de grosor con masa oscilante periférica, solución técnica que permite reducir volumen y ofrecer una lectura despejada del mecanismo. La reserva de marcha alcanza las 80 horas y el conjunto cuenta con certificación del Punzón de Ginebra, garantía de excelencia mecánica y acabados ejecutados a mano.

La jaula del tourbillon, visible a las seis en punto, introduce un ritmo hipnótico. Tornillos azulados, biseles pulidos y puentes decorados con Côtes de Genève subrayan la dimensión artesanal del reloj, mientras la esfera roja aporta una tensión visual que se aleja del clasicismo previsible. No es un color ornamental. Funciona como declaración, como exploración cromática que refuerza la identidad contemporánea de la línea Overseas. Pensado para adaptarse a distintos contextos, el modelo se acompaña de tres opciones de uso. Un brazalete integrado de titanio y dos correas de caucho, una roja y una blanca, intercambiables sin herramientas. El sistema permite ajustar la circunferencia de la muñeca con precisión, haciendo del confort una extensión natural del diseño.

Christian Selmoni, director de Estilo y Patrimonio de la Maison, ha señalado que el titanio se ha convertido en un material clave para la colección por su resistencia, ligereza y capacidad para soportar los rigores del viaje. Incluso un mecanismo históricamente asociado a la fragilidad como el tourbillon encuentra aquí una nueva lectura, compatible con un estilo de vida activo y contemporáneo.