Cristina Mittermeier.

Cristina Mittermeier, fotógrafa, bióloga marina y activista en la defensa de los océanos, ha pasado los últimos treinta años de su vida en contacto directo con la naturaleza. “No nací para ser fotógrafa. Nací para defender la naturaleza”, afirma la mexicana, autora de Hope, un libro que recopila parte de su trabajo fotográfico y que fue presentado en el marco de Zona Maco, la feria de arte contemporáneo que cada año se celebra en Ciudad de México. Para Mittermeir, que ha recorrido más de 130 países y ha buceado en todos los océanos, la imagen es una herramienta de divulgación.

Una de las imágenes del libro Hope, de Cristina Mittermeier.

Su trabajo ha captado la atención internacional sobre problemas críticos de conservación, al poner en primer plano la belleza y la fragilidad de nuestro mundo e inspirar a miles de personas a actuar. Ha colaborado con decenas de organizaciones no gubernamentales y ahora regresa a su México natal, desde donde continuará divulgando sus pasiones y también sus miedos ante una tierra vulnerable. En 2005 fundó la Liga Internacional de Fotógrafos de Conservación (ILCP) con el objetivo de utilizar la fotografía como herramienta eficaz para la conservación. Su obra se ha publicado en National Geographic, TIME y otros medios de prestigio, arrojando luz sobre el impacto del cambio climático en la biodiversidad y subrayando la sabiduría de los pueblos indígenas como guardianes originales del planeta. Mittermeier es además testimonial de Rolex y forma parte del equipo de profesionales vinculados a la iniciativa Perpetual Planet. — Javier Fernández de Angulo

Madrid VIP

El Club Metrópolis se ubica en uno de los edificios más emblemáticos de Madrid, construido en 1911.

Los clubes privados ya forman parte de la vida social de muchas de las grandes ciudades del mundo. Madrid no es una excepción. Este mes, la capital española sumará un nuevo nombre a esa lista con la inauguración de Club Metrópolis, ubicado en el número 39 de la calle Alcalá. El edificio, construido en 1911, es uno de los más emblemáticos de la ciudad, y su cúpula, coronada por la Victoria Alada, forma parte del imaginario madrileño. “Metrópolis es un viaje por Madrid, por su manera de vivir, de encontrarse, de disfrutar. Aquí pasan cosas diferentes en cada espacio”, señala Sandro Silva, fundador del espacio junto a Marta Seco, en un comunicado de prensa. Impulsado por el Grupo Paraguas, responsable de algunos de los restaurantes de mayor éxito en la capital española, Club Metrópolis aspira a convertirse en un reflejo del ocio y la diversión de alta gama, con propuestas que combinan gastronomía, enología, coctelería, música en vivo, artes escénicas y fiestas privadas. Además, incluirá un hotel boutique. En la primera planta se encuentra Spa de Langostas, un homenaje gastronómico al mar y al marisco. La planta 0, también abierta al público, adopta un aire más popular con una tasca abierta a la Gran Vía donde la cocina española de frituras y aperitivos de alto nivel convive con el jamón ibérico, los quesos y una original barra de oricios (erizos de mar). En total, el club cuenta con siete espacios gastronómicos —entre ellos el Restaurante Victoria, solo para socios, con una cocina de producto con vocación de estrella Michelin—, además del gran lounge de La Galería, quizá el espacio más social del club, y El Jardín, ubicado en la terraza superior, con una de las mejores vistas de Madrid. La incorporación al club contempla una cuota de inscripción de 2,000 euros y una membresía individual con un coste anual de 3,500 euros. Como dice la frase: “De Madrid al cielo… Y en el cielo, un agujero para ver Madrid”. — J. F. A.

Zapatos de altura

Portada de Roger Vivier: Heritage and Imagination, de Rizzoli.

El arte y la zapatería siempre han estado unidos gracias a talentos, ingenieros y artistas del calzado como Charles Jourdan, Manolo Blahnik, Christian Louboutin o Roger Vivier, autor este último de creaciones tan emblemáticas como la hebilla o el tacón de aguja. Fallecido en 1998, el legado de Vivier permanece hoy intacto, como demuestra la reciente apertura en París de la Maison Vivier, palacete transformado en la nueva sede de la marca en el barrio de Saint-Germain-des-Prés, en la rive gauche de la capital francesa. Proyectado en 1729 por el arquitecto real Jacques Gilet de la Fontaine y ubicado en el número 98 de la Rue de l’Université, el edificio es un compendio de tradición, leyenda y vanguardia que acoge nuevas creaciones de la maison —como la que reinterpreta la colección Mondrian de Yves Saint-Laurent, en la que Vivier colaboró personalmente—, los talleres dedicados al diseño contemporáneo (dirigidos por Gherardo Felloni, su actual director creativo) y la Sala de los Archivos, donde se guardan los documentos que acreditan más de seis décadas de elegancia, audacia e innovación. A esta etapa marcada por la apertura de la nueva sede parisina se suma ahora la publicación del libro Roger Vivier: Heritage and Imagination (Rizzoli), que recorre la obra de este maestro del diseño. A través de diseños, prototipos y documentos inéditos, el volumen revela al artesano, al diseñador y al pensador: el zapatero prodigioso. — J. F. A.


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