
Redacción T Magazine México
El martes 20 de enero de 2026, desde Nueva York, Tiffany & Co. presentó su campaña de San Valentín con una pieza audiovisual que se distancia del gesto grandilocuente y se concentra en la experiencia cotidiana del amor. La propuesta adopta un lenguaje cinematográfico para volver a una idea fundacional de la Casa, la joyería como acompañante silenciosa de historias íntimas desde 1837.
El cortometraje está protagonizado por Adria Arjona, embajadora de la firma, quien encarna una figura femenina descrita desde la voz de su pareja. La narración avanza en tercera persona, construyendo un retrato afectivo donde la fortaleza, la resiliencia y la gracia se revelan como cualidades que sostienen el vínculo. El giro final descubre que la mujer nombrada es la esposa del narrador. El abrazo y el beso sellan una idea precisa, las historias de amor que perduran se hacen en la repetición diaria.


A lo largo de la película, Arjona porta piezas de la colección Tiffany HardWear, un collar, aretes y brazalete, junto con un anillo de compromiso Tiffany® Setting. Los eslabones y las siluetas gráficas de HardWear funcionan como una metáfora visual de la fuerza emocional.

La joya es una extensión de la relación que se sostiene en la confianza y el cuidado mutuo. La campaña mantiene una tensión delicada entre lo privado y lo universal. La escena íntima permite que el espectador se reconozca en la narrativa sin necesidad de una historia específica. Tiffany & Co. apuesta por un relato donde el amor se define por su permanencia y su práctica diaria, una lectura coherente con un legado que ha acompañado compromisos, promesas y uniones durante casi dos siglos.
