Para la celebración de San Valentín, Dior presenta una selección de piezas concebidas por Jonathan Anderson, donde el lenguaje del archivo se actualiza a través de motivos florales, bordados delicados y referencias históricas que dialogan con la colección Spring–Summer 2026.
La propuesta parte de un emblema del siglo XVIII, traducido en el estampado Revolution Flowers, que se despliega sobre siluetas icónicas de la casa como el Book Tote, el Saddle y el Lady Dior. Acompañados por charms con las letras “D, I, O, R”, estos accesorios se inscriben en una paleta de azules y rosas que remite a la tradición textil francesa y a una noción de romanticismo contenida, sin estridencias.

Otros motivos, como Doves & Roses, establecen un vínculo directo con la historia de la maison. Inspirados en el vestido Pastorale de 1956, los dibujos de palomas y rosas aparecen bordados en plumetis sobre piezas como el Lady Dior y el Lady D-Joy, introduciendo una lectura suave del ornamento y del simbolismo amoroso.

La selección se extiende a pañuelos de seda, Mitzahs, joyería y calzado, donde los detalles florales y los acentos rosados reaparecen como signos recurrentes. El motivo Floral Heart se despliega en cuadrados de seda, mientras que el medallón característico de Dior adopta un matiz rosado que refuerza la coherencia visual del conjunto.

Más que una colección temática, la propuesta se articula como una serie de objetos pensados como declaraciones íntimas. En manos de Jonathan Anderson, el archivo de Dior se convierte en un jardín simbólico donde la artesanía, la historia y el gesto contemporáneo se encuentran.