Vanessa Barragão, el mar que se teje

Vanessa Barragão, el mar que se teje


Desde su taller en Albufeira, la artista portuguesa convierte los desechos textiles en paisajes submarinos que hablan del agotamiento del planeta y de la posibilidad de renacer a través del arte. Su obra, hecha con manos que aún recuerdan los oficios de sus abuelas, devuelve al textil su condición más poética, la de memoria viva.

El Camino de los Altos, el tejido como encuentro

El Camino de los Altos, el tejido como encuentro


En las montañas de Chiapas, 130 mujeres artesanas y un grupo de diseñadoras francesas han tejido, por más de dos décadas, una alianza donde la tradición y el diseño se entrelazan para construir comunidad, identidad y futuro.

Gloria Martínez-Granados, la memoria que se borda

Gloria Martínez-Granados, la memoria que se borda


Entre el hilo y la herida, la artista mexicana radicada en Phoenix convierte la experiencia migrante en un lenguaje visual donde el cuerpo, la tierra y la identidad se entrelazan. Su obra habita el espacio donde la frontera deja de ser línea y se vuelve tejido.

Claudia Huizar, el pensamiento como imagen

Claudia Huizar, el pensamiento como imagen


La artista mexicana ha convertido la pintura en una extensión del intelecto. Entre lo conceptual y lo onírico, su obra invita a leer la mente a través de símbolos, colores y enigmas visuales que parecen hablar desde otra frecuencia.

Olivier Rousteing se despide de Balmain 

Olivier Rousteing se despide de Balmain 


El diseñador francés cierra una etapa que redefinió el lujo desde la opulencia y la inclusión. Deja la casa parisina con la misma energía con la que llegó, convertido en uno de los nombres más influyentes de su generación.

Lo que aún respira

Lo que aún respira


Veinticinco años después de ‘Amores Perros’, Alejandro González Iñárritu regresa a México para presentar ‘Sueño Perro’, una experiencia que disuelve la frontera entre cine y arte.

Alquimista de emociones

Alquimista de emociones


En Pinocho y Frankenstein, Guillermo del Toro revela que los verdaderos monstruos somos nosotros. Su nueva adaptación del clásico de Shelley explora la herida entre padres e hijos y el poder del amor imperfecto. Para Del Toro, el romanticismo fue la rebeldía de su tiempo, y su película es también un reflejo personal. “Mi padre fue el peor jefe que he tenido… pero me enseñó ética y disciplina”, admite.