
Redacción T Magazine México
La agricultura aparece pocas veces en el imaginario del arte contemporáneo como un espacio de alta complejidad. En Dash, la nueva exposición de Cao Fei, ese vacío se llena con capas de tiempo, tecnología y conflicto. El proyecto se presenta en la sede milanesa de Fondazione Prada del 9 de abril al 28 de septiembre de 2026, y condensa más de tres años de investigación de la artista en zonas rurales del sur y noroeste de China, así como en el sudeste asiático.

Lejos de cualquier lectura bucólica, Dash construye una arqueología contemporánea del campo. Cámaras, drones, sensores, algoritmos y sistemas de posicionamiento satelital conviven con rituales agrícolas, memorias colectivas y prácticas ancestrales. La exposición articula fotografía, video, realidad virtual, material de archivo y documentación para observar cómo la automatización reconfigura la relación entre cuerpo, trabajo y tierra en un contexto atravesado por crisis climática, envejecimiento rural y desplazamiento poblacional.

El recorrido ocupa la planta baja y el primer nivel del Podium. Aparecen estructuras a escala real que reproducen un almacén de grano, una estación para nuevos agricultores, un templo y una plantación de plátanos rodeada de tecnología agrícola inteligente. En ese entorno se presenta Dash, un nuevo video producido por Fondazione Prada, donde el ritmo de las máquinas se entrelaza con los gestos humanos hasta producir una forma de sincronía inquietante. El dron deja de ser herramienta y se integra como agente dentro de un ensamblaje cognitivo que redistribuye percepción, atención y decisión.

La muestra se expande con Dash-180c, una instalación de realidad virtual que adopta el punto de vista de un dron descartado en un futuro donde la revolución tecnológica ha transformado por completo la agricultura y la civilización. En el piso superior, archivos históricos, entrevistas, documentales y diagramas conceptuales trazan una genealogía visual del desarrollo agrícola desde 1949 hasta la actualidad, vinculando política, ciencia y cultura material.
Desde Whose Utopia hasta Asia One, Cao Fei ha observado los espacios industriales como síntoma de una modernidad acelerada. En Dash, ese interés se desplaza hacia el origen mismo de la civilización. La pregunta ya no gira únicamente en torno a la eficiencia o el progreso, sino a la posibilidad de imaginar una convivencia sostenible entre tecnología, naturaleza y vida humana, sin borrar las huellas espirituales y simbólicas que han acompañado históricamente al trabajo de la tierra.