En Milán, en pleno 2026, Gucci articula una nueva campaña que desplaza el foco del objeto hacia la escena. The Gathering se construye alrededor de una mesa, un espacio doméstico que es núcleo simbólico donde las historias circulan, las generaciones se cruzan y la cercanía adquiere densidad visual. Hay cuerpos presentes, miradas y tiempo compartido.
La propuesta se inscribe en la dirección creativa de Demna, quien continúa explorando la narrativa como herramienta central de la moda, y sí, lo amamos. Aquí, la ropa aparece integrada al gesto cotidiano. Los looks de la colección Gucci La Famiglia acompañan la escena sin imponer jerarquías. La atención se dirige a la forma en que cada persona ocupa el espacio, a la singularidad de los vínculos y a la idea de familia entendida como elección.


El elenco reúne a Ni Ni, Song Wei Long, Davika Hoorne y Chantavit Dhanasevi. Sus presencias activan un registro de intimidad que se aleja del espectáculo. La cámara observa sin intervenir. El encuentro se desarrolla como una conversación silenciosa donde los gestos importan tanto como la puesta en escena. La mesa funciona como punto de anclaje emocional y como metáfora de continuidad.

La campaña fue dirigida por Christine Yuan, con fotografía de Andrew Miksys y estilismo de Ana Steiner. Cada elemento técnico sostiene una atmósfera sutil, donde la imagen evita la grandilocuencia y privilegia la cercanía. Gucci retoma así una pregunta persistente en su historia reciente. Cómo representar la conexión humana en un presente fragmentado, cómo narrar el afecto sin solemnidad, cómo hacer visible el valor de reunirse.
