En una ciudad que avanza por capas, La Extra aparece como un ejercicio de atención. Su nombre remite a las ediciones urgentes de los periódicos, a la tinta fresca, al pulso de barrio que se anuncia a voz en cuello. Esa referencia atraviesa el espacio y la experiencia.

Foto: Uriel Zambrano

Ubicada en Santa María la Ribera, la cantina ocupa una antigua bodega de trazo art déco que hoy se abre a la charla prolongada y a la mesa generosa.

Foto: Uriel Zambrano

El diseño interior, desarrollado por ROM Studio junto a HAT Diseño, privilegia materiales cálidos y atmósferas flexibles. El lugar se acomoda al visitante y no al revés. Cada mesa sostiene conversaciones distintas, todas igualmente válidas.

Foto: Uriel Zambrano

La cocina dialoga con la tradición mexicana y con acentos españoles e internacionales, pensada para compartir y quedarse. Preparaciones como la crema de tomate con huauzontle, la paella negra o la fideuá construyen una carta que mira al mercado y a la temporada, con ingredientes del centro de la ciudad y una ejecución directa. La abundancia funciona como código de hospitalidad.

Foto: Uriel Zambrano

En la barra, la selección de agaves, vinos y tragos clásicos apuesta por la claridad. La coctelería sostiene una línea sobria que acompaña la conversación y deja que el tiempo haga su trabajo.

La Extra nace del proyecto compartido de Margarita Delgado, Rodrigo Maceda, Klaus Mayr y Mireya Ruiz, quienes activan su experiencia en diseño, gastronomía y creación de espacios con identidad para dar forma a una cantina que entiende la ciudad como archivo vivo. El resultado es un lugar que se integra al barrio y lo escucha.


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