Foto: Cortesía de Coqueto.

Rebecca Torres

Desde esa relación entre espacio y convivencia puede leerse Coqueto, proyecto fundado en 2024 por Lorenza Braniff, Camila Peña y Andrea Muriel. Después de una pausa y una mudanza, el restaurante comienza otra etapa en Dinamarca 47, en la colonia Juárez.

Foto: Cortesía de Coqueto.

El mobiliario se desarrolló con Bobi Michelsen; la iluminación, con Carlota Coppel, de Estudio Sardina; la arquitectura, con Diego Hernández y Naso Vargas; y el audio, con Carlos Ortiz Monasterio, de COM. Esa participación de distintas disciplinas permite pensar la hospitalidad como un trabajo que empieza en las decisiones materiales del lugar.

Foto: Cortesía de Coqueto.

La Juárez, cuyo desarrollo se remonta al Porfiriato y a su arquitectura ecléctica, permite observar cómo cambian las formas de habitar y reunirse en la ciudad. Cada nuevo espacio participa de esa transformación y adquiere sentido a través de sus usos.

Foto: Cortesía de Coqueto.
Foto: Cortesía de Coqueto.

En la cocina, a cargo de Camila Peña, conviven preparaciones conocidas —ostiones, steak tartare, hamburguesa— con combinaciones como kampachi con leche de almendra y aceite negro, o almejas con puré de alubias y XO de chorizo.

Foto: Cortesía de Coqueto.

La propuesta abre una reflexión sobre el valor cultural de comer fuera, compartir alimentos supone negociar gustos, intercambiar historias y prestar atención a otros. Un restaurante encuentra parte de su relevancia en las condiciones que ofrece para que ese intercambio ocurra. La sobremesa también se diseña.


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